En 2008, el Gobierno de Rafael Correa colocó la primera piedra del proyecto con un presupuesto de $336 millones. Hoy, tras problemas legales, técnicos y contractuales, la obra fue inaugurada por el Gobierno de Daniel Noboa con un costo final de $1.000 millones.
Después de 14 años y una inversión de $1.000 millones, el Gobierno de Daniel Noboa inauguró este 10 de abril de 2025 la hidroeléctrica Toachi Pilatón, que aportará 254,4 Megavatios (MW) al Sistema Nacional Interconectado. Este proyecto, ubicado entre las provincias de Pichincha, Santo Domingo de los Tsáchilas y Cotopaxi, busca fortalecer la matriz energética del país.
La construcción del complejo hidroeléctrico Toachi Pilatón comenzó en enero de 2008. Sin embargo, enfrentó múltiples retrasos debido a problemas con contratistas y aumentos en el presupuesto. La obra se inició oficialmente en 2011, pero se interrumpió posteriormente. Finalmente, este jueves 10 de abril, el proyecto fue inaugurado oficialmente.
El viceministro de Electricidad y Energía Renovable, Fabián Calero, informó que todo el complejo entró en operación comercial el 1 de abril de 2025. Indicó que el proyecto costó alrededor de $1.000 millones, incluyendo todos los incrementos presupuestarios a lo largo de los años.
Calero destacó que, en 2024, el Gobierno retomó el proyecto, que estaba prácticamente paralizado y abandonado. Para reactivar las obras, se negoció con la empresa rusa Tyazhmash y se reprogramaron los cronogramas, cumpliendo con los plazos establecidos. Se superaron problemas técnicos, operativos, conflictos legales y administrativos, así como reclamos de contratistas, derivados de la terminación unilateral del contrato en marzo de 2017.
Toachi Pilatón tiene tres centrales
El complejo hidroeléctrico Toachi Pilatón, concebido en la década de 1960, aprovecha las aguas de los ríos Pilatón y Toachi, ubicados en la vertiente occidental de la cordillera de los Andes. Su ubicación estratégica complementa a la cuenca oriental. El complejo tiene una capacidad total de generación de 254,4 Megavatios (MW) y está compuesto por tres centrales:
–Sarapullo: 49 MW con tres turbinas de 16,3 MW cada una.
–Alluriquín: 204 MW con tres turbinas de 68 MW cada una.
–Minicentral Toachi: 1,4 MW.
La central Sarapullo fue la primera en entrar en operación comercial en marzo de 2023. A finales de noviembre de 2024, se realizaron las pruebas mecánicas de la primera turbina de la central Alluriquín. En diciembre, dos turbinas comenzaron a producir energía, y en enero de 2025, se incorporó la tercera. Calero confirmó en la inauguración que la minicentral también está operativa.
Gustavo Sánchez, gerente general subrogante de la Corporación Eléctrica de Ecuador (Celec), agregó que el proyecto se retomó gracias a la intervención de la Procuraduría General del Estado (PGE), lo que permitió llegar a acuerdos con los contratistas y acelerar los tiempos de entrega.
La conclusión de los trabajos también incluyó el cumplimiento de las observaciones establecidas por la Contraloría, como la impermeabilización de la presa Toachi, la corrección del tramo del túnel de carga Alluriquín y la reparación de la chimenea de equilibrio Alluriquín.
Desde que la central entró en operación comercial el 1 de abril, hasta la fecha, ha generado más de 191.306 Megavatios por hora (MWh) de energía, lo que equivale a un promedio mensual de 67.768 MWh.
El gerente de Celec también mencionó que las terminaciones unilaterales de los contratos derivaron en cuantiosas demandas. La empresa rusa Tyazhmash, representada por Azat Satikov, reiteró que los cronogramas se pudieron adelantar al menos cinco meses antes del plazo previsto. Explicó que el complejo posee protecciones especiales para grandes sedimentos, lo que contribuye a que la central opere sin riesgo de paralización.
El primer contrato para la construcción de Toachi Pilatón fue con Odebrecht
El primer contrato para el desarrollo del complejo se firmó en diciembre de 2007 entre la empresa Hidrotoapi S. A. y la constructora brasileña Norberto Odebrecht, por un monto de $336 millones. Las obras preliminares se iniciaron en enero de 2008 y se estimaba que terminarían en cuatro años.
Sin embargo, en septiembre de ese mismo año, el entonces presidente Rafael Correa expulsó del país a Odebrecht por fallas en la central hidroeléctrica San Francisco, que también estaba a cargo de la firma. Hidrotoapi terminó la relación con la constructora brasileña en 2009 y luego contrató a la compañía Lombardi, que realizó los estudios definitivos del proyecto.
En octubre de 2010, Hidrotoapi se convirtió en empresa pública y firmó un contrato con la empresa estatal rusa Inter Rao para las obras electro e hidromecánicas, cuya ejecución se inició en septiembre de 2011.
Para las obras civiles, Celec, a través de Hidrotoapi, contrató en diciembre de 2010 a la empresa China International Water & Electric Corp. (CWE), que comenzó los trabajos en mayo de 2011, los cuales debían culminar en 2014.
Tras varias prórrogas, en 2022, Celec decidió terminar unilateralmente el contrato con CWE, luego de haberse detectado fallas estructurales. Para ese año, las obras civiles presentaban un avance de más del 80%. Tras la salida de la compañía china, en 2023, Celec adjudicó el proyecto al Cuerpo de Ingenieros Civiles del Ejército, que continuó con los trabajos pendientes.
Con Inter Rao, la relación se rompió en 2017, cuando la empresa quedó fuera del proyecto después de que Correa dispuso la terminación unilateral del contrato debido a demoras en los trabajos. La compañía rusa emprendió un proceso de arbitraje internacional contra el Estado.







