Aunque más de 5.000 comerciantes autónomos cuentan con permisos en Quito, el Centro Histórico tiene una gran actividad informal. Los comerciantes formales dan un ultimátum al Municipio.
El comercio informal continúa siendo uno de los principales retos para la organización del espacio público en el Centro Histórico de Quito. Los intentos del Municipio por regularizar la actividad y ofrecer alternativas a los vendedores autónomos han resultado insuficientes. La presencia de comerciantes en las calles persiste y evidencia las dificultades para alcanzar orden en una de las zonas patrimoniales más importantes de la ciudad.
Centro Histórico con pocos permisos para ventas
Uno de los puntos más sensibles para la ciudad es el Centro Histórico, donde la presencia de vendedores informales genera constantes tensiones entre autoridades, comerciantes formales, vecinos y turistas.
De acuerdo con información de la Administración Manuela Sáenz, alrededor de 170 comerciantes autónomos cuentan actualmente con permisos en esta zona, según registros.
La Administración Zonal explica que estos permisos corresponden principalmente a personas que ya ejercían el comercio autónomo antes de la entrada en vigencia de la normativa municipal de 2014, que restringe la presencia de vendedores en el área patrimonial.
Sin embargo, el número real de vendedores en las calles es considerablemente mayor. Según un censo realizado por la municipalidad, solo en el Centro Histórico hay un total de 1.577 vendedores, lo que evidencia la dificultad para organizar completamente esta actividad.
Centros comerciales advierten con volver a vender en las calles
Desde los centros comerciales del ahorro del Centro Histórico, los comerciantes formales aseguran que el crecimiento del comercio informal ha afectado directamente sus ventas y genera una competencia desigual.
Wladimir Acuña, presidente de los Centro Comerciales del ahorro, explicó que, aunque han participado en mesas de trabajo impulsadas por la Comisión de Comercialización del Concejo Metropolitano, todavía no se concretan soluciones efectivas para controlar la presencia de vendedores ambulantes en los alrededores de estos establecimientos.
“Nosotros pagamos absolutamente todo: alícuotas, servicios y el derecho de piso por cada local. En cambio, los vendedores informales no pagan nada y son quienes más venden en la parte de afuera”, afirmó.
El dirigente señaló que se han mantenido reuniones con varias instancias municipales, entre ellas la Agencia Metropolitana de Comercio, la Administración Zonal, la Secretaría de Productividad y la Agencia Metropolitana de Control.
Sin embargo, asegura que los controles no han logrado resultados permanentes. “Los retiran de un lugar y se mueven a la esquina, luego a otra esquina, pero permanecen en el sector”, indicó.
Ante esta situación, el representante de los comerciantes aseguró que se ha planteado la posibilidad de que los asociados regresen a las calles como forma de protesta frente a la competencia desleal.
Según dijo, aunque confiaron en los compromisos de control anunciados por el Municipio, los comerciantes consideran que el problema persiste y afecta sus ingresos.
Además, algunos centros comerciales han tenido que contratar seguridad privada para evitar que vendedores informales se ubiquen en los accesos de los establecimientos.
Aumento de sanciones por ventas informales
El crecimiento del comercio informal también se refleja en las cifras de control.
De acuerdo con registros de la Agencia Metropolitana de Control (AMC):
- En 2024 se registraron 31 sanciones a vendedores informales.
- En 2025 la cifra aumentó a 136 sanciones.
El incremento refleja una mayor presencia de vendedores en el espacio público y el refuerzo de operativos de control.
Según explicó Pablo Armando Hernández Ortiz, director de Comercio Autónomo de la Agencia Metropolitana de Coordinación de Comercio, actualmente, en toda la ciudad, hay unos 5.000 comerciantes autónomos que han obtenido permisos para trabajar durante 2026.
Estos permisos forman parte del proceso de regularización que cada año establece la normativa municipal. La recepción de solicitudes se realiza durante noviembre y diciembre, mientras que la entrega de autorizaciones se efectúa en enero para permitir que los comerciantes desarrollen su actividad durante todo el año calendario.
“En general, el comercio autónomo se encuentra en un proceso de regularización. Nosotros cumplimos con la recepción de solicitudes y la emisión de permisos conforme establece la normativa municipal”, explicó Hernández.
Los permisos se clasifican en comerciantes autónomos fijos, semifijos y ambulantes, dependiendo del tipo de actividad que realizan. Los dos primeros son gestionados por las administraciones zonales, mientras que el control de comerciantes ambulantes y aquellos vinculados al transporte público corresponde directamente a la Agencia Metropolitana de Comercio.
Operativos de control en el Centro Histórico
Para enfrentar esta problemática, la Administración Zonal realiza operativos interinstitucionales de control junto con la Secretaría de Seguridad, la Secretaría de Control, la Policía Nacional y otras entidades municipales.
Los controles se concentran en sectores estratégicos donde la presencia de comercio informal es recurrente, como:
- Bulevar 24 de Mayo
- La Ronda
- San Roque
En estos puntos se verifica permisos de funcionamiento, licencias comerciales y el uso adecuado del espacio público.
Estas acciones buscan recuperar el orden en el espacio público y garantizar el cumplimiento de la normativa municipal.
Las autoridades municipales aseguran que, antes de aplicar sanciones o desalojos, se priorizan medidas preventivas y alternativas de inclusión económica.
Entre las principales opciones que ofrece el Municipio se encuentran:
- Ingreso a mercados municipales con puestos disponibles.
- Participación en ferias organizadas por la Agencia Metropolitana de Comercio.
- Acceso a programas de emprendimiento.
Con respecto a las ferias, durante 2025, aproximadamente 2.500 comerciantes participaron en estas ferias, lo que representó un beneficio para entre 5.000 y 6.000 personas, considerando que muchos vendedores trabajan junto a sus familias.
Sin embargo, las ferias no se realizan todos los días, lo que lleva a muchos comerciantes a regresar a las calles para obtener ingresos diarios.







