El presidente Daniel Noboa aseguró que no habrá apagones en Ecuador este 2025, gracias a la gestión técnica de su Gobierno en el manejo de embalses, el mantenimiento de termoeléctricas y la incorporación de nueva capacidad de generación. Sin embargo, detrás de esa estabilidad hay un fuerte costo fiscal: Ecuador ha debido importar más electricidad desde Colombia y arrendar barcazas térmicas, lo que eleva sustancialmente el costo de generación y de evitar apagones.
El presidente Daniel Noboa explicó en Radio La Suprema, en Cuenca, que el manejo eficiente del sistema eléctrico ha evitado cortes de energía o apagones en 2025, pese a las condiciones adversas de sequía y a los problemas acumulados de mantenimiento heredados de gobiernos anteriores.
“No habrá apagones, eso es gestión”, afirmó el mandatario, destacando que la clave ha sido una administración técnica de los embalses y una reactivación responsable de la generación termoeléctrica.
Noboa señaló que, tras la pandemia, se suspendieron mantenimientos críticos de varias termoeléctricas, lo que agravó la crisis cuando el país enfrentó la sequía más fuerte en 60 años. “Nos tocó resolver un problema que se acumulaba desde 2020. Decidieron no dar mantenimiento porque no había plata, y esa irresponsabilidad pasa factura el día que hay sequía”, dijo.
Entre las medidas implementadas, el presidente destacó:
- Mantenimiento urgente de termoeléctricas, que en algunos casos requerían entre 12 y 24 meses de intervención.
- Manejo técnico de embalses, con una administración constante para mantenerlos en niveles altos durante todo el año.
- Optimización de la transmisión eléctrica, con inversiones para reducir el desperdicio del 20% de la energía generada en el país.
“Ahora tenemos los embalses de Mazar y Paute a tope. No es solo porque llovió, sino porque supimos administrar. Cuando baja un poco el nivel, paramos hidroeléctricas, prendemos termoeléctricas y dejamos que se vuelvan a llenar los embalses”, explicó Noboa.
El presidente adelantó además que la próxima semana entrará en operación la segunda fase de Coca Codo Sinclair, que sumará 300 Megavatios adicionales, permitiendo incluso exportar electricidad a países vecinos. “Vamos a tener para exportar. Y que quede claro: cortar la electricidad en septiembre y octubre, como muchos decían, no ha pasado. Eso de ahí es gestión”, remarcó.
Este 12 de septiembre de 2025, a través de su cuenta de X, la ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano dijo lo siguiente: Un mensaje positivo para los ingenieros eléctricos y medios: Hoy vendemos 350 Megavatios a Colombia. Tenemos exceso de energía. Nuestra gestión es eficiente».
Según información en tiempo real en la página del Cenace, durante este 12 de septiembre se han importado 36 Megavatios-hora de energía de Colombia y se han exportado 57 Megavatios-hora.
Noboa también anunció la puesta en marcha del proyecto Pascuales y una planificación que permitirá incorporar más de 400 Megavatios de nueva capacidad en energías renovables hacia 2027.
Finalmente, criticó a quienes generaron incertidumbre sobre posibles apagones: “Salieron un pocotón de expertos en periódicos y televisión a decir que venía el acabóse. Eso afecta la inversión, mete miedo y paraliza al ciudadano común. Aquí algunos no eran científicos, eran sinvergüenzas”.
Coca Codo Sinclair recupera su capacidad total de 1.500 MW tras mantenimiento mayor
La central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair ya opera nuevamente con su potencia máxima de 1.500 Megavatios, luego de concluirse el mantenimiento programado de la fase I. Los trabajos, liderados por CELEC EP, involucraron a técnicos de varias unidades de negocio, quienes laboraron en turnos continuos durante casi tres meses para restablecer el aporte completo de esta infraestructura al Sistema Nacional Interconectado.
Entre las principales intervenciones se destacan el cambio y reparación de válvulas esféricas de hasta 100 toneladas, la sustitución de un rodete de cuatro metros de diámetro y 25 toneladas, así como el mantenimiento de transformadores y equipos de alta tensión. Estas labores permitieron corregir condiciones críticas en las unidades 3 y 4, garantizando su operación segura y prolongada.
El costo oculto de evitar apagones en Ecuador
Parte central de la estrategia para mantener los embalses altos ha sido consumir más energía termoeléctrica importada de Colombia y generada por barcazas, una opción mucho más cara que la hidroelectricidad nacional.
Esto representa un gasto diario de al menos $1,6 millones. Mientras que un kilovatio hidroeléctrico en Ecuador cuesta entre 1 y 4 centavos, la electricidad importada de Colombia ha llegado a comprarse hasta en 23 centavos por kilovatio.
En diciembre de 2024, la Agencia de Regulación y Control de Electricidad (Arconel) aprobó un presupuesto de $1.435 millones para cubrir los costos de generación durante el estiaje de 2025, bajo un escenario semiseco.
Los rubros principales incluían $54,85 millones para generación hidroeléctrica, $370,64 millones para termoeléctrica, $105,81 millones para no convencional y $19,76 millones para generación privada, además de $880 millones en otros costos fijos y operativos.
Sin embargo, en mayo de 2025 la agencia reconoció que el plan inicial era insuficiente. El déficit de agua en los embalses (menor que en 2023 y 2024 porque la sequía no es tan fuerte) y el aumento de la demanda —que crece alrededor de 5 % anual— obligaron a ajustar la planificación y añadir $671 millones adicionales.
Con la nueva resolución, el Estado gastará hasta finales de 2025 cerca de $183,9 millones en importación desde Colombia, $340 millones por arrendamiento de generación térmica (flotante y terrestre) y $147 millones por generación privada.
Entre los contratos más relevantes está el firmado el 25 de agosto de 2025 entre Elecaustro y la empresa turca Karpowership, que extendió por cuatro meses la permanencia de la barcaza Murat Bey con capacidad de 99 Megavatios.
Como consecuencia, el costo de generación se ha disparado: a inicios de 2025 producir un kilovatio hora costaba 4,42 centavos, mientras que actualmente el promedio es de 6,46 centavos, presionando las finanzas públicas y obligando al Gobierno a buscar más recursos.







