Las encuestas reflejan niveles de calificación y desaprobación sobre la gestión del presidente de la República, Daniel Noboa, eso aún no significa una percepción de rechazo ciudadano, pero podría llegar a serlo si no rectifica errores, advierten expertos.
El presidente de la República, Daniel Noboa, aún está a tiempo de mejorar su gestión porque todavía no se ha consolidado un rechazo ciudadano, señalan tres expertos consultados por LA HORA.
Pero advierten que Noboa debe hacer algunos ajustes para generar confianza en la ciudadanía, de lo contrario podría experimentar un impacto en las elecciones seccionales del 29 de noviembre de 2026.
Las elecciones seccionales serán una prueba para ADN
Santiago Coronel, consultor político del Centro de Investigaciones y Estudios Especializados (Ciees), aclara que la encuestadora no ha medido la variable del rechazo a la gestión de Noboa. “Lo que hay es una baja calificación de la gestión presidencial”, puntualiza.
Resultados consolidados de cuatro variables durante lo que va de 2026:
| Variables medidas | Enero | Febrero | Marzo | Abril |
| Agrado | 41% | 38% | 44% | 34% |
| Confianza | 29% | 27% | 33% | 27% |
| Calificación | 37% | 38% | 43% | 31% |
Coronel indica que esa baja calificación podría transformarse en una “resistencia” de la ciudadanía.
¿De qué manera? La ciudadanía puede expresarse cada vez con una calificación más pequeña y eso puede reflejarse en las variables emocionales como una ciudadanía más indignada, más fatigada alrededor de la gestión pública y eso puede expresarse electoralmente, según evalúa el consultor.
“Una de las pruebas de fuego del Gobierno en su gestión política, por ejemplo, será la elección de noviembre de este año, que puede ser eventualmente una derivación de ese rechazo que potencialmente se estaría fraguando, si no hay una evolución a través de ciertos indicadores”, advierte y detalla:
- La contracción de expectativa y realidad: “Hay una contracción entre la expectativa y los resultados de la gestión de la política pública del inicio de mayo de 2025 y los resultados de la gestión política actual que se está entregando en 2026”.
- La capacidad de vocería: “Estos elementos de calificación están siendo altamente presionados por esa gestión deficitaria en el ámbito de la credibilidad, Noboa tiene discursos escuetos y apalancados en redes sociales”.
- El plan del Gobierno: “Marcar la agenda es una de las cosas principales que tiene que hacer un gobernante”.
Sin embargo, Coronel subraya que hay resultados no tan negativos. El Ciees hizo una pregunta de profundidad: ¿para usted qué es lo mejor que ha hecho Daniel Noboa?
“Allí encontramos que el 22%, por ejemplo, respondió el trabajo sobre seguridad y luego un agregado de alrededor del 11% que habla de los bonos, becas y ayudas sociales”, indica. Por eso refiere que hay problemas y desafíos en la comunicación del Gobierno para que tenga sentido el manejo de seguridad.
¿La desaprobación a la gestión de Noboa equivale a un rechazo?
Un 54,68% desaprueba la gestión de Noboa, mientras que un 41,20% la aprueba, según la encuesta de abril de Click Report.
Un 56,1% desaprueba la labor que hace Noboa, frente a un 37,8% que la aprueba, de acuerdo a la encuesta de abril de Imasen.

Andrea Endara, analista política de Guayaquil, coincide en que aún no se configura un rechazo como tal hacia el Gobierno de Noboa.
“Pero hay un inicial descontento de la ciudadanía. No podemos hablar de rechazo porque estamos viviendo en un contexto político muy polarizado. Si rechazo a Noboa significa que mi otra opción es Rafael Correa o sus representantes. Y eso a gran parte del ciudadano ecuatoriano que votó por Noboa no le conviene”, evalúa la experta.
Tiene una hipótesis sobre lo que podría suceder en las seccionales: que parte del electorado podría “votar por el mal menor”, es decir que voten por los candidatos de ADN o por los que Noboa apoye en ese momento.
Endara señala que el elemento más relevante que tuvo que haber llamado la atención a Noboa es el resultado de la consulta popular de noviembre de 2025, porque fue un “voto castigo”. Ahora se suman al descontento ciudadano los casos de presunta corrupción, como Progen y los demorados cambios de ministros, añade.
Pero Noboa tiene oportunidad de mejorar su nivel de aprobación. “Sí, estamos a mitad del periodo electoral, hay tiempo de rectificar. Lo que necesita es voluntad y quitarse la venda de los ojos porque hay falta de gestión, más que errores. No hay gestión en ciertos sectores, específicamente en el sector de la salud y de energía. Eso hace que los ciudadanos empiecen a sentir rechazo hacia el Gobierno porque sienten que no está trabajando para ellos”, apunta.
Para ello plantea sugerencias como opciones de salvación para evitar el rechazo:
- Tener voluntad y una mejor comunicación.
- Tender puentes con todos los sectores de la ciudadanía del país.
“Cuando el Gobierno decida realmente tender puentes y trabajar en conjunto en beneficio de la ciudadanía, esos indicios de desaprobación o de rechazo pueden ser revertidos”, enfatiza Endara.
¿El Gobierno de Daniel Noboa necesita una autocrítica?
Juan Manuel Fuertes, analista político y exsubsecretario de Gobernabilidad, considera que hay motivos por los que la percepción ciudadana se ve reflejada en las encuestas: el caso Progen, el conflicto comercial con Colombia, errores en la comunicación gubernamental para desmarcarse cuando surgen problemas en alguna institución pública.
Pone un ejemplo: “Se ha perdido la perspectiva de la ética pública y de la sensibilidad política de asumir la responsabilidad de quien ha tenido a su cargo el Ministerio de Energía y también el Presidente de la República. En esta onda en la que el amiguismo parece determinante, se ha omitido en lo absoluto la intervención del Ministro de Obras Públicas (Roberto Luque), quien en su momento fue encargado de Energía (en 2024)”.
Refiere que cuando se presentan escándalos de corrupción, se vuelve inevitable que la percepción ciudadana pose sus ojos no solo en el funcionario directamente implicado, sino también en quien representa al Gobierno: el mandatario.
Sin embargo, siempre existe la posibilidad de revertir el camino hacia el rechazo, menciona. “Pero eso depende del grado de madurez emocional que tenga el gobernante y de la capacidad de gobierno que exista. Es decir, del recurso humano con el que cuenta el Gobierno liderado por Noboa, pero esto a su vez necesita un ejercicio de autocrítica y apertura a la crítica para, en función de eso, adoptar los correctivos del caso”.
Fuertes advierte que no toda la gestión se debe circunscribir a las fallas de orden comunicacional porque a veces en la gestión concreta no existe el sustento necesario.







