El consumo con tarjetas de crédito en Ecuador crece 7,4% en 2025, con mayor dinamismo en rubros de ocio, experiencias y bienestar, mientras los bienes durables pierden espacio. Entérese del nuevo perfil del consumidor ecuatoriano con tarjeta de crédito.
Imagine la escena: don José descorcha una copa en la licorería de la esquina, doña María reserva sus vacaciones soñadas con un clic y los jóvenes mueven su tarjeta en el bar nocturno para alargar la fiesta. Ese tintinear metálico que resuena en tiendas, aeropuertos y cines cuenta la historia de ecuatorianos que eligen vivir el ahora a punta de crédito.
Consumo con tarjetas al alza en Ecuador
Entre enero y julio de 2025, el gasto total con tarjetas de crédito en Ecuador alcanzó $9.776 millones, frente a $9.104 millones en el mismo lapso de 2024. El aumento de 7,4%, según datos de la Superintendencia de Bancos, refleja una economía que, aunque presionada por altos costos de financiamiento, sigue apostando al consumo.
“En promedio, $1.396,57 millones se gastan al mes con tarjeta de crédito en Ecuador; pero las prioridades del gasto están cambiando. Las tarjetas de crédito se utilizan más para cosas de corto plazo y menos para bienes durables, o para invertir en bienes que generen rentabilidad. Es decir, se configura un endeudamiento poco inteligente”, apuntó Carlos Verduga, economista y consultor en finanzas personales.
José Abel DeFina, docente universitario y con experiencia en finanzas corporativas y bancarias, y desarrollo de negocios, explica que “en época de crisis, la deuda que más conviene es la que le puede permitir aumentar su nivel de ingresos”.
“Si usted se endeuda a un año plazo y eso le va a generar ingresos luego de tres años, esto no es buen endeudamiento y podría acarrear problemas financieros. Entonces, el endeudamiento más recomendable en época de crisis es el que le permite invertir en activos o en capacitación para tener más ingresos. Por el contrario, en época de crisis no se debe tomar deuda que se traduzca en un incremento o sostenimiento de gastos, pero que no aporta nada al incremento de los ingresos”, detalla.
Nuevas prioridades de gasto con tarjeta de crédito
Las cifras revelan un giro en las preferencias de los ecuatorianos: el gasto más dinámico se dirigió a experiencias, ocio y bienestar personal. En otras palabras, el gasto con tarjeta de crédito crece más en diversión y entretenimiento a corto plazo:
- Licorerías: +23,6%
- Diversión: +19,9%
- Pasajes de avión: +19,6%
- Hoteles y alojamiento: +10,8%
Temas como pagos de servicios públicos (+8,6%) o compras en supermercados (+5,4%) también aumentan, pero en menor medida. Otros pagos como salud (+11,6%) y Educación (+11,1%) crecen, pero a menor ritmo que antes y a menos de la mitad de las compras de licor, por ejemplo.
En contraste, rubros ligados a bienes durables y al consumo más tradicional retrocedieron: autos y repuestos (-3,7%), ferretería y herramientas (-2,5%), electrodomésticos (-1,8%), artículos deportivos y para el hogar (-1,2%) .
Los ecuatorianos gastan más de $249 millones al mes en licor y diversión
En valores absolutos, los supermercados concentraron el mayor gasto con $1.619 millones, seguido por salud ($1.092 millones). Esto evidencia que, aunque el ocio gana terreno, las compras básicas y la atención médica mantienen un peso crucial en la canasta de crédito.
Sin embargo, si se suma licores, pasajes aéreos, diversión, alojamiento, restaurantes y turismo, el gasto acumulado, de enero a julio de 2025 con tarjeta de crédito, llega a más de $1.748 millones. Esto es 8% más que el gasto en supermercados.
En promedio, los ecuatorianos con tarjeta de crédito gastaron más de $249 millones mensuales en diversión, licor y entretenimiento durante los primeros siete meses del año. Por otro lado, el gasto en supermercados promedió los $231 millones al mes.
El consumo también se reflejó en otros sectores: entre enero y agosto de 2025 se vendieron 175.974 motocicletas nuevas, un aumento de 22% frente al mismo período de 2024. Solo en agosto se colocaron 22.511 unidades (+22,3% interanual), con un pico en mayo de 25.445 motos, consolidando a la motocicleta como símbolo de movilidad flexible y asequible.
En contraste, el sector asegurador sufrió un freno: las primas netas cayeron 16% en julio de 2025 frente a igual mes de 2024, sumando $191 millones.
En otras palabras, se gasta más en motos que en seguros de todo tipo en Ecuador.
Perfil del consumidor ecuatoriano con tarjeta de crédito
Los datos trazan un retrato cada vez más complejo del consumidor nacional.
- Busca gratificación inmediata: prefiere experiencias —fiesta, viajes, diversión— por encima de bienes durables. El 34% reconoce que usaría la tarjeta como primera opción en una emergencia, lo que refleja su rol como “red de apoyo” financiero.
- Equilibra prioridades: combina gasto en ocio y viajes con consumo básico en supermercados y salud. Frente a un ingreso extra, la mayoría optaría por ahorrar (35,8%) o pagar deudas (32,1%), pero un 26,4% lo invertiría, lo que revela un segmento con aspiraciones más estratégicas.
- Se adapta a la coyuntura: ante tasas de interés más altas y presión sobre los ingresos, apuesta por la flexibilidad que ofrece la tarjeta, incluso sin entenderla del todo: un 7,5% admite que no sabe para qué sirve realmente una tarjeta de crédito y un 34,9% nunca revisa su historial crediticio. Aunque un 46% sí lo hace al menos dos veces al año, la falta de seguimiento deja espacio para errores o fraudes no detectados.
- Ahorro limitado y desigual: un 22,6% de los ecuatorianos no ahorra nada y otro 17% guarda menos de $500 al año. Apenas un 13,2% alcanza entre $501 y $1.000, un 6% llega hasta $3.000 y solo un 14,2% supera los $4.000 anuales, lo que evidencia que la mayoría carece de un verdadero colchón de emergencia.
El protagonismo del gasto experiencial confirma que los servicios están en pleno auge, desde la hotelería hasta el entretenimiento local. Al mismo tiempo, sectores tradicionales como electrodomésticos, autos y seguros enfrentan el desafío de reinventar su propuesta de valor para atraer a un consumidor que privilegia emociones, flexibilidad y bienestar por sobre la acumulación de bienes.
Como advierte David Castellanos, de Equifax Ecuador, “el bienestar financiero no solo se trata de ahorrar, sino de saber administrar estratégicamente lo que ganamos, gastar con conciencia y planificar el futuro”. Una recomendación urgente si se toma en cuenta que el 59% de los ecuatorianos evita hablar de dinero en casa, lo que agrava la falta de educación financiera.







