Este 22 de agosto de 2025 el Gobierno de Daniel Noboa remitió a la Asamblea la proforma presupuestaria 2025, que prioriza salud, educación, seguridad y bonos sociales. El plan contempla $27.440 millones en ingresos y $33.065 millones en gastos, con un déficit referencial de $5.625 millones
El Ministerio de Economía envió este 22 de agosto a la Asamblea Nacional la proforma del Presupuesto General del Estado (PGE) 2025, un documento que refleja las prioridades del Gobierno: atención social, fortalecimiento de la seguridad y más gasto en obras.
Según el boletín oficial, la proforma contempla ingresos por $27.440 millones y gastos por $33.065 millones, lo que genera un déficit global referencial de $5.625 millones, equivalente al 4,4 % del PIB. El Gobierno precisó que este resultado puede variar, ya que no incluye medidas pendientes de aprobación, el cobro del impuesto a los dividendos no distribuidos, que añadiría unos $500 millones en ingresos para 2025.
Ese impuesto están dentro de la conocida como Ley de Fundaciones que ya pasó el primer debate en el pleno de la Asamblea
El presupuesto incluye un incremento clave en áreas sensibles:
- Salud: $5.136,92 millones, cumpliendo con el aumento del 0,5 % del PIB dispuesto por la Constitución.
- Educación básica y bachillerato: $5.287,07 millones.
- Gabinete de Seguridad (Policía y Fuerzas Armadas): $4.026,27 millones, lo que significa un aumento de $465,37 millones frente al presupuesto ejecutado en 2024.
- Además, se contemplan $1.713,70 millones para bonos sociales, dirigidos a la población vulnerable, y $3.368,23 millones para la seguridad social (IESS, Issfa e Isspol).
Más recursos para los Gobiernos locales y la inversión pública
Los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD),o gobiernos locales recibirán $3.471,70 millones, un incremento de $529,48 millones respecto a 2024.
En el Plan Anual de Inversiones, se destinan $2.501,69 millones para proyectos estratégicos: generación de energía, construcción de nuevas cárceles, equipamiento policial, recuperación de la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas, desarrollo amazónico, infraestructura educativa y hospitalaria, vivienda y obras viales.
La proforma se elaboró con base en los siguientes supuestos macroeconómicos:
- PIB nominal: $129.018,50 millones.
- Crecimiento económico real: 2,8 % (aunque el acumulado a junio ya alcanzó 3,9 %).
- Inflación promedio: 0,8 %.
- Producción de petróleo: 169,9 millones de barriles.
- Precio promedio del crudo: $62,2 por barril.
El Ministerio Economía asegura que confía en que el déficit final sea menor al proyectado, sustentado en un crecimiento económico mayor al previsto y en medidas fiscales que se implementarán durante el próximo año.
El Observatorio de la Política Fiscal calculó un déficit real de $2.249 millones entre enero y julio de 2025. Esto es 555% más que los $343 millones de déficit que se generó en igual periodo de 2024.
De acuerdo con el economista Jamie Carrera, el déficit potencial hasta final de año es incluso mayor al presupuestado por el Gobierno y llegaría a $5.990 millones.
Aunque la deuda soberana de Ecuador recibió un espaldarazo internacional, cuando Standard & Poor’s (S&P) mejoró la calificación crediticia del país de “negativa” a “estable”. La calificadora de riesgo también advirtió que el Gobierno de Noboa deberá hacer esfuerzos en la reducción de subsidios energéticos (electricidad y combustibles), eliminación de exenciones y exoneraciones de impuestos (nueva reforma tributaria) y mayor eficiencia del gasto público . (JS)







