El ministro de Gobierno, José De La Gasca, es optimista sobre la relación que el Ejecutivo tendrá con la Asamblea Nacional en su nuevo periodo. ¿Qué dijo sobre la propuesta de la Asamblea Constituyente?
José De La Gasca, ministro de Gobierno, es una de las autoridades que estuvo presente en el acto de entrega de credenciales al presidente Daniel Noboa y a la vicepresidenta María José Pinto, este 15 de mayo de 2025 en Quito.
Al finalizar el evento, en declaraciones a la prensa, De La Gasca se refirió a la conformación de la nueva Asamblea Nacional.
“Siempre dijimos que íbamos a buscar gobernabilidad con transparencia, que el país sepa lo que estamos haciendo. Después de los resultados del 13 de abril, la Asamblea tenía que garantizar una gobernabilidad para el Ejecutivo y creo que ayer (14 de mayo) fue inaugurada una Asamblea distinta”, expresó.
Niels Olsen es el nuevo presidente de la Asamblea, Mishel Mancheno, primera vicepresidenta, y Carmen Tiupul, de Pachakutik, es la segunda vicepresidenta. Los dos primeros son de ADN.
Para el ministro, esa conformación augura mejores días “porque finalmente vamos a tener una Asamblea que trabaje, que construya leyes, para resolver los problemas de los ecuatorianos y no que se esté dedicando a impedir el trabajo del Ejecutivo”.
Aclaró que debe haber fiscalización en la Asamblea, pero que “otra cosa es tomar la Asamblea como un nicho para generar caos”.
Desafío de la Asamblea Nacional en su nuevo periodo
El ministro mencionó que “hay muchas leyes por hacer”, que quedaron “represadas por la Asamblea anterior, dirigida por la Revolución Ciudadana”. Dijo que hay prioridades en lo económico, en seguridad y en salud.
Puntualizó que serán decisiones de Noboa. “No se sorprendan si en las próximas horas tenemos ya presentados proyectos”. Indicó que “no hay tiempo que perder”.
Respecto a la vía para aplicar cambios a la Constitución, aún no precisó definiciones. De La Gasca expresó: “Hay que dar un compás de espera en el sentido de que ahora hay finalmente una constitución en la Asamblea, que permite trabajar en estos cambios estructurales, esenciales, que necesita una Constitución caduca. Esa Constitución ya cumplió un ciclo histórico, tenemos que cambiar de instrumento, pero para eso hay mecanismos que están previstos en la Constitución, siendo la Asamblea Constituyente el más extremo. Pero hay que dejar trabajar a la Asamblea”.
Reiteró que hay otros caminos: “Hay que ver las alternativas democráticas que tenemos hoy en día, el país lo que quiere es que trabajemos para resolver los problemas de los ecuatorianos. No solamente en lo político. Tenemos asuntos serios que discutir. Creo que, finalmente, la Asamblea va a ser ese gran espacio de diálogo de consensos y de trabajo”.
Dijo que el Gobierno tiene claro el escenario político y económico. “Las vías las iremos viendo”, refirió. Además de la Constituyente, la ley posibilita hacer cambios a la Constitución mediante enmiendas o una reforma parcial.
Por su parte, la ministra de Trabajo, Ivonne Núñez, manifestó que una aspiración es que la nueva Asamblea Nacional elabore de un nuevo Código de Trabajo. “Están presentadas algunas propuestas de reformas laborales”, indicó. Dijo que se debe incluir la propuesta sobre la alternancia en la dirigencia sindical.







