Quito cambia las reglas para sus concejales: más plazos y límites al debate

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La reforma aprobada en primer debate amplía los plazos para tramitar ordenanzas, limita la intervención de concejales, regula la participación de asesores y plantea cambios para las comisiones y sesiones del Concejo.

El Concejo Metropolitano aprobó en primer debate una reforma que modifica las reglas con las que alcalde, concejales y comisiones tramitan ordenanzas, acuerdos y resoluciones. La norma planteada cambiará la forma en que se toman decisiones y se distribuyen responsabilidades dentro del Concejo de Quito en un período marcado por el proceso electoral que se aproxima y pondrá estas reglas a prueba.

La reforma llega cuando el alcalde de Quito, Pabel Muñoz, y la vicealcaldesa, María Fernanda Racines, buscan la reelección.

Una reforma después de tres años en el Concejo Metropolitano de Quito

La presidenta de la Comisión de Planificación Estratégica, Analía Ledesma, explicó que la propuesta modifica las reglas que antes estaban contenidas en una resolución y que durante inicios de este período fueron elevadas a una ordenanza de procedimiento parlamentario.

Ledesma recordó que en el período anterior los concejales tenían mayor libertad para intervenir antes de iniciar el orden del día. “Podíamos hablar cuando quisiéramos, levantábamos la mano, antes del orden del día”, señaló.

A su criterio, eso permitía que la ciudadanía conociera asuntos relevantes, mientras que la regulación vigente durante la administración de Muñoz ha restringido esas intervenciones.

La normativa vigente contempla un máximo de 90 días para elaborar informes de primer debate; la propuesta lo eleva a 120 días. También establece un mínimo de 20 días, salvo urgencia motivada, y garantiza al menos 15 días para que concejales y ciudadanía presenten observaciones o pidan ser recibidos en comisión general.

Ledesma explicó que varias ordenanzas dependen de informes de secretarías y otras dependencias municipales que pueden demorarse. También señaló que existen proyectos que han permanecido años en trámite por falta de voluntad política. Puso como ejemplo el proyecto relacionado con el delivery, que, según dijo, permanece desde el año 2020.

La propuesta permite una sola prórroga, aprobada por mayoría simple. Así busca poner un límite temporal al trámite, aunque queda una pregunta: si una comisión depende de informes externos, ampliar el plazo no garantiza por sí solo que una ordenanza avance.

Asesores, comisiones y sesiones virtuales en el concejo metropolitano de Quito

Otro cambio es la participación de asesores. El proyecto permite que los equipos técnicos intervengan en las comisiones con autorización de la Presidencia, siempre que esté presente el concejal al que asesoran. Sus intervenciones serían con voz, no con voto.

El concejal Michael Aulestia se mostró en contra de que los asesores de los concejales puedan intervenir con voz en las comisiones. Consideró que los equipos de asesores cumplen un papel técnico y de apoyo, mientras que son los concejales quienes deben llegar preparados a los debates y asumir la responsabilidad de las decisiones, al ser ellos quienes fueron elegidos por la ciudadanía.

La propuesta también permite que las sesiones ordinarias de las comisiones sean virtuales por decisión de su presidencia. Si fueron convocadas como presenciales, podrán cambiar a modalidad virtual hasta diez minutos antes cuando exista caso fortuito o fuerza mayor. Las sesiones conmemorativas también podrán ser presenciales o virtuales.

Aulestia rechazó esta última posibilidad, especialmente para el 6 de diciembre, fecha relacionada con la fundación de Quito. Consideró que una sesión de esa naturaleza debería preservar su carácter presencial.

La reforma también busca ordenar el trabajo de las comisiones. Establece que ninguna podrá interferir en competencias exclusivas de otra y plantea restringir la creación de comisiones permanentes, especiales, ocasionales o técnicas para asuntos que puedan ser tratados por las existentes, salvo disposición del Pleno.

Ledesma aclaró que la prohibición de interferencia todavía debe debatirse. Aulestia señaló que el Código Municipal ya delimita las competencias de las comisiones y que la fiscalización corresponde a cada concejal, por lo que no le preocupa que esta modificación les limite a su fiscalización.

El debate queda abierto en el Concejo Metropolitano de Quito

Aulestia considera que contar con reglas claras es necesario, pero cuestiona que el procedimiento municipal se haya equiparado anteriormente al de la Asamblea Nacional. Según explicó, el Municipio tiene una dinámica distinta porque muchas ordenanzas dependen de informes de empresas, secretarías y otras dependencias.

Ledesma sostiene que la reforma busca ordenar los tiempos y adaptar las reglas a la experiencia de estos tres años. El contraste muestra el principal debate del proyecto: establecer procedimientos que eviten demoras sin cerrar espacios para la deliberación.

La reforma todavía no es definitiva. Fue aprobada en primer debate y deberá continuar su trámite antes de convertirse en norma.

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