Han pasado ocho años desde el secuestro y asesinato de los tres periodistas. Desde entonces, las agresiones contra la prensa han ido en aumento.
Este 26 de marzo de 2026 se cumplieron ocho años del secuestro y posterior asesinato de del periodista Javier Ortega, el fotógrafo Paúl Rivas y el conductor Efraín Segarra. El 26 de marzo de 2018, el equipo periodístico fue retenido por el Frente Oliver Sinisterra (FOS) con su entonces cabecilla, Walter Arizala, alias Guacho.
En el caso Nos Faltan 3 en Ecuador no ha habido avances jurídicos. Pero, desde ese momento, la violencia contra los periodistas aumentó en el país. En 2025 se registraron cinco asesinatos a periodistas.
Caso Nos faltan 3 aún está en la impunidad
Ricardo Rivas, hermano de Paúl Rivas, aseguró que en Fiscalía el caso es por “secuestro extorsivo”, porque la entidad señala que en 2018 se solicitaba un canje del equipo periodístico por tres personas que habían sido detenidas por el FOS. “Otra visión que tiene Fiscalía es que como el asesinato ocurrió en Colombia depende de ese país”, agregó al indicar que en el país vecino hay dos sentenciados por el caso y hay cuatro personas detenidas del FOS que tienen que ver con el caso.
Rivas recordó que el 4 de abril de 2024, se tuvo una sentencia de la Corte Constitucional en la que se ordenaba desclasificar las actas 18, 19 y 20 en temas sobre Paúl, Efraín y Javier; sin embargo, “el momento de entregar la información, no sé con qué criterio el Gobierno actual, a través de la exministra (de Gobierno) Mónica Palencia, se cortó la información, porque las actas no tienen secuencia y frases unas con otras aparecen cortadas”.
“Nosotros hicimos un documento sobre la vigilancia al cumplimiento de la sentencia de la Corte Constitucional y no hemos tenido respuesta. Hay en la Defensoría del Pueblo una vigilancia al debido proceso que se da en el informe parcial, sin embargo, la posición de Fiscalía es que ya se tiene que cerrar el caso, pero si no ha hecho absolutamente nada frente al caso, a pesar de que ya tienen la desclasificación en sus archivos”, resaltó.
Yadira Aguagallo, periodista e integrante del colectivo Nos Faltan 3, insistió que el caso “ya está en la impunidad”, porque si bien hay una investigación abierta en Fiscalía, de eso han pasado ocho años, cuando la normativa ecuatoriana establece que solo pueden estar abiertas dos años.
Aguagallo destaca que la Fiscalía no ha adelantado ningún tipo de diligencias que puedan establecer responsabilidades u omisiones en torno al asesinato y al secuestro del equipo periodístico.
“La Fiscalía tampoco se ha dejado guiar por el informe del equipo de seguimiento especial de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que le recomienda a la Fiscalía abrir otras líneas de investigación, que analicen también las posibles omisiones del Estado ecuatoriano, que pudieron desembocar en el secuestro de Paúl, Javier y Efraín, y posteriormente en su asesinato. En las conexiones que policías pudieron haber tenido con miembros del FOS, falta todavía que se hagan diligencias y se llame a rendir versión”, dijo.
Aumento de violencia contra la prensa
“Es un precedente nefasto”, enfatizó Yadira Aguagallo sobre lo ocurrido con el equipo periodístico para el trabajo de la prensa, porque “el momento en un caso de esa magnitud queda en la impunidad, los perpetradores de la violencia en contra del periodismo y de la libertad de expresión creen que tienen impunidad para operar”.
Para César Ricaurte, director ejecutivo de Fundamedios, el caso Nos Faltan 3 dejó una gran lección para Ecuador, pues tras este caso se comenzó a hablar de un mecanismo de protección a periodistas, pero este se diluyó. Aunque este fue impulsado y creado bajo la Ley de Comunicación.
“Estamos en una situación crítica, son cinco periodistas que fueron asesinados el año pasado, un número brutal, que habla sobre las amenazas del oficio periodístico en Ecuador”, mencionó.
Susana Morán, directora ejecutiva de la Fundación Periodistas sin Cadenas, indicó que este caso marcó un antes y un después en el ejercicio de la libertad de prensa en el país, porque fue el primer hecho criminal contra un grupo de periodistas que llegó a la frontera para hacer su trabajo.
Morán dijo que preocupa lo que ocurre en Ecuador, pues “se está convirtiendo en un país extremadamente violento para ejercer el oficio periodístico”. Por lo que comparó que en el país hubo 5 asesinatos en 2025, mientras que en México en ese mismo año se registraron 11 asesinatos a periodistas.
Alias El Gringo, uno de los asesinos, busca salir de prisión
Carlos Landázuri Cortés, alias El Gringo, fue detenido en 2024 en Ecuador, pero guarda prisión en Colombia. A él se le acusa de ser el presunto participante del secuestro y asesinato. Según el diario El Tiempo de Colombia, la defensa de Cortés interpuso una solicitud de excarcelación. Aunque, el 6 de marzo de 2026, el juzgado negó una de esas solicitudes.
En febrero, Ricardo Rivas, anticipó que El Gringo contrató una serie de abogados que se especializan en alargar los tiempos y dilatan el proceso.







