La oficina de la Organización de Naciones Unidas para los Derechos Humanos denuncia el «clima de miedo» que se vive en Venezuela y reclama la liberación «inmediata» de presos políticos por la dictadura de Nicolás Maduro.
La oficina de la ONU para los Derechos Humanos ha expresado este 13 de mayo de 2025 de nuevo su preocupación por la detención y desaparición «forzada» de personas críticas con el régimen de Venezuela, ya que entiende que alimenta «un clima de miedo» en el país sudamericano, y ha reclamado la liberación «inmediata» de todas las personas que hayan podido ser arrestadas de manera arbitraria.
La «intimidación» y la «persecución» se han recrudecido desde las controvertidas elecciones presidenciales de julio de 2024, ha señalado una portavoz de la oficina, Liz Throssell, que citado entre los últimos casos el del abogado Eduardo Torres, arrestado cuando se dirigía a su casa en Caracas la semana pasada.
La ONU tiene constancia de la muerte de al menos tres opositores desde los comicios, por lo que ha pedido una investigación «completa» e «independiente», y ha instado a las autoridades a proporcionar también información sobre el paradero y la situación de quienes siguen recluidos.
Por otro lado, y en medio de estas «crecientes restricciones al espacio cívico«, Throssell ha reclamado la derogación de la denominada Ley de Fiscalización, Regularización, Actuación y Financiamiento de Organizaciones No Gubernamentales y Organizaciones Sociales sin Fines de Lucro, ya que considera que tiene una redacción «vaga» y en última instancia «socava los derechos a la libertad de expresión y asociación«.
Venezuela denuncia doble rasero
El Ministerio de Exteriores de Venezuela ha respondido a estas últimas críticas recriminando al Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Turk, y su oficina una «actitud omisiva, parcializada y cobarde», ya que entiende que desde la ONU no se están cuestionando en la misma medida «las graves violaciones cometidas contra ciudadanos venezolanos en el exterior», como por ejemplo la retención en Estados Unidos de una niña.
La dictadura de Nicolás Maduro ha recriminado a Turk su «silencio cómplice» en este caso, evidencia de «un doble rasero inaceptable«. «Mientras ataca con virulencia a Venezuela, guarda silencio ante los abusos cometidos por gobiernos alineados con intereses hegemónicos. Pareciera más enfocado en conservar su cargo que en defender los Derechos Humanos», ha señalado el Ministerio. EUROPA PRESS
Tren de Aragua siguen en la mira de Trump
La Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha pedido al Tribunal Supremo reanudar las deportaciones de migrantes en base a la polémica Ley de Enemigos Extranjeros, que se remonta al siglo XVIII y permite a la Casa Blanca expulsar a migrantes acusados de pertenecer a bandas criminales y que son luego encarcelados en El Salvador.
Así, ha solicitado aplicar esta legislación para lograr la expulsión de unos 200 migrantes venezolanos que siguen detenidos en el estado de Texas después de que el Supremo suspendiera temporalmente el uso de esta normativa para deportarlos.
Las autoridades han indicado que los 176 migrantes detenidos están presuntamente vinculados con la banda criminal venezolana Tren de Aragua, a la que Estados Unidos considera organización terrorista, y ha asegurado que existen «pruebas» que sustentan que su «detención prolongada» constituye un peligro para el país norteamericano.
En este sentido, ha recordado que 23 de estos migrantes detenidos han protagonizado recientemente actos «peligrosos» y se han «atrincherado en un centro de detención, donde han amenazado con hacerse con rehenes y hacer daño a algunos agentes», según informaciones recogidas por la cadena de televisión CNN.
Dicho incidente, que tuvo lugar en el centro de detención de Bluebonnet, en Anson, ha tenido lugar después de que un vídeo grabado con drones mostrara a los migrantes realizando una señal de socorro en uno de los patios del inmueble. Los detenidos implicados en el supuesto incidente han sido trasladados a otra zona, donde existe una mayor vigilancia.
«Trasladar a estos presos a otras instalaciones crea nuevos riesgos ante la posibilidad de que el Tren de Aragua se expanda a centros penitenciarios y sus actividades se reproduzcan en Estados Unidos», han alertado las autoridades estadounidenses.







