Organización de Estados Americanos: ¿le hace falta activarse ante problemáticas del continente?

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La Organización de Estados Americanos es un organismo regional al que le falta acción ante las situaciones que atraviesa el continente y aunque no hay otro organismo que lo reemplace, sí debe reconfigurarse, dicen expertos.

La creación del Escudo de las Américas, liderado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, añade una instancia más a las que ya existen en el continente.

Aparece cuando la Organización de Estados Americanos (OEA), creada en 1948 con la suscripción de la Carta de la OEA en Bogotá, Colombia, tiene críticas por su debilidad ante las crisis internacionales. ¿Podrá la instancia más nueva imponerse a la tradicional?

¿Qué es la OEA?

Hoy la OEA se denomina como “el principal foro gubernamental político, jurídico y social del hemisferio”.

La OEA se fundamenta en cuatro pilares:

  1. Democracia.
  2. Derechos humanos.
  3. Seguridad.
  4. Desarrollo.

La labor del organismo en el hemisferio se enfoca en:

  • Diálogo Político: hay diferentes niveles para este diálogo político multilateral como la Asamblea General, el Consejo Permanente, las Reuniones Regionales de Ministros y las Cumbres de las Américas.
  • Cooperación: para el fortalecimiento de la capacidad institucional y humana, por ejemplo, para implementar reformas técnicas a sus sistemas electorales o para negociaciones comerciales.
  • Mecanismos de seguimiento: hay cinco mecanismos de evaluación para analizar el progreso de la lucha contra las drogas ilegales, la corrupción y la violencia doméstica de los países miembros.
  • Patrimonio jurídico: para adoptar tratados multilaterales sobre diversos temas, con la promoción del Departamento de Derecho Internacional y el Departamento de Cooperación Jurídica.

¿La OEA es un organismo con debilidades?

Carlos Estarellas, analista en temas internacionales, considera que los propósitos para los que fue creada la OEA no han cambiado, pero sí hace observaciones a su rol actual.

“La OEA está en una situación de crisis por el hecho de que es una organización que va hacia donde los Estados miembros quieren que vaya”, señala.

Añade que “la OEA necesita reconfigurarse y tener otros mecanismos de acción para poder salir adelante, hay falta de decisión”. Pone un ejemplo: “Existe la Carta Democrática de la OEA para cuando los Estados violan la democracia dentro de sus países, pero no se la utiliza”.

La Carta es un documento de 146 artículos que incluye principios, derechos, deberes y procedimientos de las diferentes instancias de la OEA.

El artículo 19 de la Carta determina que ningún Estado o grupo de Estados tiene derecho de intervenir, directa o indirectamente, y sea cual fuere el motivo, en los asuntos internos o externos de cualquier otro.

“La OEA debería tener mecanismos que le permita mayor participación, porque si solo son declaraciones elocuentes no se logra nada, por ejemplo, sobre lo que pasó en Venezuela. Son los Estados los que deben ayudar a que se den esos mecanismos”, expone Estarellas.

Dice que si la OEA hubiese actuado antes, aplicando la Carta Democrática frente a Nicolás Maduro, Estados Unidos (EE.UU.) no estaría asumiendo el papel del organismo.

Gabriella Guerrero, experta en Relaciones Internacionales, señala que hay debilidades en la OEA porque depende de los compromisos que persiguen sus Estados miembros.

  • Ideologías: “La razón de ser de la OEA tiene algunas debilidades actuales en el 2026 por temas como la polarización política, que es esta división ideológica, entonces tener respuestas unificadas ante las crisis regionales de otros países como Venezuela, Nicaragua, El Salvador es un poco difícil en esta toma de decisión crítica”, evalúa la experta.
  • Financiamiento: “Las limitaciones en temas financieros. Tiene una dependencia directa con EE.UU., porque es uno de los principales contribuyentes de la OEA y sufre algunos rechazos de gobiernos cuyas posturas son diferentes a los intereses de Washington”.
  • Aplicación de la Carta: “La inconsistencia que sí hay en torno a la defensa de la democracia por la aplicación de desigualdad en la Carta Democrática Interamericana. Se actúa con firmeza con algunos casos y parece que con otros hay varias erosiones democráticas”.

Guerrero plantea que debe haber cambios en la OEA como: reducir la dependencia financiera de EE.UU. e implementar mecanismos sancionatorios.

Si eso no ocurre advierte un escenario negativo para la OEA en el futuro: “No podemos decir que no hay pérdida progresiva de relevancia”. Ve riesgos: “Una fractura ideológica bastante insalvable si, por ejemplo, países como México, Colombia o Brasil no llegan a ser gobiernos de derecha, que es lo que está erigiendo en el resto de la región, podría volverse peligroso si no hay acuerdos suficientes dentro de los países miembros (de la OEA)”.

Sobre el factor financiero indica: “Si en algún momento la administración de Donald Trump decide recortar fondos (a la OEA) y otros países no son aportantes, no hay cuotas, la organización va a entrar en colapso operativo”. Todos esos riesgos podrían conducir a una inestabilidad y al declive de la OEA, apunta.

¿El Escudo de las Américas puede sustituir a la OEA?

El Escudo de las Américas, iniciativa liderada por el Gobierno Trump, incluye a 17 países comprometidos en la Coalición Anticarteles.

“El Escudo de las Américas tiene un propósito determinado que no necesariamente se contrapone con la OEA. Lo ideal sería trabajar en conjunto, pero lamentablemente parece que van de manera independiente”, observa Estarellas.

Guerrero ve que la OEA y el Escudo son instancias que buscan objetivos diferentes: “El objetivo general del Escudo de las Américas es más pragmático, más geopolítico porque tiene que ver con la contención de rivales, no solo al narcotráfico. Lo veo más como una estrategia geopolítica que como un tema de democracia y reglas que sería como lo que plantea la OEA”.

De igual forma los resultados son diferentes, proyecta: “El Escudo de las Américas tiene que ver con resultados militares (…) y se salta el tema de los debates diplomáticos, tiene lealtad más directa con quienes son países amigos de Washington. La OEA es más de mediación política”.

Santiago Carranco, experto en Relaciones Internacionales, precisa que “de ninguna manera el Escudo de las Américas podría suplantar a la OEA”. Detalla algunos factores diferenciales.

  • Funciones: “La OEA tiene una serie de mecanismos para ordenar los regímenes de la región, para poder negociar en conjunto y para resolver disputas, las cuales no podrían ser resueltas directamente por los multilaterales”, menciona.
  • Naturaleza: “La OEA es un tratado internacional al que los países se adhieren. El Escudo es un programa intergubernamental que puede terminar si cambia la administración de EE.UU.”.
  • Autonomía: “Si bien es cierto que el mayor financista es EE.UU., pero la OEA mantiene una autonomía propia, esa es la gran diferencia”.

“EE.UU. no puede presionar para que el Escudo de las Américas sea parte de la OEA. Se podría generar una propuesta, pero para que esto se necesita el apoyo de todos los miembros de la OEA”, explica Carranco.

El experto señala que las relaciones exteriores se las mide a largo plazo. “América ha sido uno de los continentes más pacíficos (sin guerras como en el hemisferio oriental) en cuestión de Estados”, ejemplifica.

Destaca el sistema de protección de derechos humanos y el sistema de transparencia electoral de la OEA. “Nos ha beneficiado el tema de la observación electoral en Ecuador gracias a las recomendaciones específicas”, añade. Subraya que “esa paz y esa estabilidad que tenemos en el mundo no es que proviene de la nada” sino que es “gracias a los organismos internacionales”.

Pero reconoce que hay debilidad: “Los mecanismos regionales y multilaterales están siendo debilitados, pero no porque haya un nuevo mecanismo (el Escudo), sino porque el sistema mundial está cambiando. De una forma basada en valores democráticos a una forma de coerción”. (KSQ)

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